Antes de las navidades, si recordáis, comenzamos a indagar un poco en el diseño e historia del mueble Renacentista. Dejamos abierta una pequeña ventana, a modo introductivo, donde empezamos a entender y conocer las distintas tipologías empleadas y originadas a lo largo de esta época tan productiva a todos los niveles y no sólo dentro del campo del arte.

Para no caer en la repetición y aburrir a aquellos que ya conocen un poco este periodo,  os recodemendámos leer previamente el post anterior referente a este tema. Animo que os va a enganchar con toda seguridad.

Podéis encontrarlo aquí!

Hoy queremos centrarnos en los distintos muebles que fueron mas empleados durante la edad moderna, especialmente aquellos que se empleaban para almacenar o guardar ciertos enseres, ropas o útiles mas cotidianos.

Los arcones o cassones fueron herencia del mobiliario medieval y se convirtieron en piezas indispensables del mobiliario renacentista. Realizándose grandes elaboraciones en función de la clase a la cual perteneciera su propietario, a mayor estatus más profusión y complejidad decorativa.
Los artesanos fueron convirtiéndose en grandes maestros muy reconocidos en el renacimiento y fueron especializándose en las tallas de los trabajos en madera, recreando grandes relieves y tallas en sus paneles, así como trabajos en taracea o marquetería.

Cassone o arcón:

Es el mueble más elaborado y prestigioso del Renacimiento italiano. Es un arcón de boda heredero directo del arca medieval. Las bodas eran ocasión de ostentación social y los cassone se convertían en símbolo del status, guardando el ajuar y dote de la novia.

En el siglo XV su forma era de paralelepípedo simple, con los paneles laterales pintados por artistas más o menos famosos. También los había taraceados y con marquetería pero en el XVI, el diseño de los cassone cambió, empezando a decorarse con madera tallada, sin pintar. Ello se debe a que los pintores comenzaron a ser demasiado famosos como para “rebajarse” a pintar muebles.

Por otro lado, se empezaban a preferir las superficies desnudas y más “puras”. Muchos cassoni de esta época imitaban sarcófagos romanos, abundando molduras, cornisas, tallas en relieve, etc…

cassone

Cassapanca:

Era como un cassone, al que se le añaden respaldo y brazos. Se usaba como asiento y como arcón. Antepasado del actual sofá.

cassapanca

Credencia:

Es un mueble ligado al comedor. Tiene forma de paralelepípedo simple, ancho y hondo, con portezuelas en la parte delantera y una franja de cajones. Su finalidad era guardar víveres y vajillas. En el siglo XV su estructura era sobria y maciza. En el XVI se añaden ricas decoraciones en relieve y talla, incorporando sobre todo moldu- raciones de tipo clásico, sobre estructura de ordenación muy arquitectónica.

Cómodas:

Se difunden en los siglos XVI y XVII. Es posible que su origen sea una evolución del cuerpo inferior del armario. Tienen también forma simple, de paralelepípedo, con tres o cuatro pisos de cajones superpuestos. En las más ricas aparecen tallas en laterales y frontis, todas de inspiración clásica y algunas de gran complejidad.

comoda renacimiento

En cuanto a mobiliario se refiere no podemos dejar de mencionar dos de los muebles más importantes e indispensables en cualquier lugar, las mesas y sus inseparables sillas.

Mesas:

La mesa medieval, amplia, simple, desmontable y trasladable, apoyada sobre caballetes o soportes móviles, no pierde su vigencia. Durante el siglo XVI empieza a aparecer un tipo de mesa monumental, de ocupación fija y prevista para grandes ocasiones. Los soportes y patas se desarrollan escultóricamente, con tallas en forma de ánfora, cariátide, copas, esfinges…

 

mesa renacieminto

Mesas fuertes y robustas realizada en maderas duras como el nogal o el roble, eran especialmente decoradas durante el siglo XVI con múltiples referencias a elementos empleados en la arquitectura del renacimiento, pero sin un orden aún plenamente clásico renacentista. Principalmente, se decoraba la zona de los montantes o elementos sustentantes de las mesas, con mayor énfasis en las chambranas y en los pies mediante figuras escultóricas de garras o cabezas de león, en ocasiones de bolas y siempre acompañadas de un zueco para proteger las tallas de la madera.
Sus patas eran decoradas por columnas muy torneadas, esculturas y molduras, destacando el uso de las formar torneadas en bulbos con marcados rebajes y salientes a modo de columnas. Era muy habitual encontrar molduras gallonadas, grutesco, guirnaldas y motivos de rosetas, frondas y elementos escultóricos a lo largo de toda su superficie, acrecentando su riqueza y suntuosidad, significativo del renacimiento español o renacimiento plateresco de la primera mitad del siglo XVI, donde se busca rellenar el espacio con un fin estético, siendo en la segunda mitad del XVI cuando aparezca el estilo puro del renacimiento pleno.

El Asiento:

La estructura de las sillas evoluciona favorablemente en cuanto a estética y comodidad en el siglo XV-XVI. Se transforma desde el taburete medieval, heredado de las antiguas civilizaciones grecorromanas, a sillas en donde aparecen los respaldos y los brazos. El asiento en forma de X es heredero de los tipos medievales, plegables y fáciles de trasladar. El más extendido fue la silla llamada “savonarola”, la tradicional silla de caderas realizada en madera maciza y respaldo entelado mediante ricas telas o cuero sin henchir y de guarnición al aire.
Esta silla presenta un asiento realizado en cuero sin acolchar y un respaldo colocado al aire y claveteado mediante una fila de clavos o bollones en sus travesaños. Está formada por barrotes en forma de S, cruzados y que se cierran con movimiento de tijera.
En el XVI aparecen las primeras sillas “fraileras”, o sillas de brazos, rígidas, de respaldo alto y vertical, con montantes rectilíneos y asiento de base cuadrada. Aparecen también los primeros asientos acolchados, precursores de las sillas y sillones barrocos. Hasta este momento los asientos iban desnudos, en madera o cuero, a los que se añadía un almohadón o cojín.Cambia de las sillas de tijera o sillas de cadera a lo que será el predecesor de las sillas actuales.

Esta modalidad de silla se denominará frailera, con respaldo rectangular y brazos. Sus montantes o largueros traseros se prolongaran desde el pie hasta formar el propio respaldo, el cual irá entelado o encorado.
Sus montantes o largueros frontales serán el soporte de los brazos que se terminaran en bolas o volutas. Generalmente, estas patas suelen aparecer torneadas y las traseras rectangulares y unidas por chambranas, las cuales suelen ser de mayor decoración y molduradas que el resto de travesaños.


Hasta aquí nuestro guiño al Renacimiento de hoy, mas y mejor en próximas ediciones ;-)