Como sabemos que sois unos enamorados y total seguidores de las andanzas y triquiñuelas que han sucedido a lo largo de los siglos en el mundo de la decoración y las artes menores. Pero sobre todo sois unos amantes de la historia de la cama y el armario dentro de nuestros capítulos del mueble medieval.  Nos nos olvidamos de continuar nuestra labor quincenal para haceros conocedores de las diferentes transformaciones que han sufrido cada una de las piezas que hoy decoran nuestros hogares.

Los diseños que hoy queremos compartir con vosotros son aquellos muebles donde podemos almacenar nuestro más deseados y queridos objetos, ¿qué será, será….?

Nos referimos sin ninguna duda ha ciertos elementos que han sido reinventadas cientos de veces a lo largo de la historia, convirtiéndose  para muchas decolovers y fashionistas en piezas de deseo. Son las bases y pilares sobre las que nuestras magníficos armarios nacieron .

Armarios, arcones,arcas…

Los arcones y baúles de madera eran fabricados y diseñador para guardar en ellos todos los enseres y objetos personales o de uso cotidiano. Su forma de paralelepípedo con decoración en sus paños laterales y generalmente, tallas de relieve sencillo y plano en su frontal interior. Poseían un armazón elaborado en madera, mediante paneles ensamblados y sujetos por herrajes metálicos.

Arca medieval en la historia del mueble y de la cama.

Los más elementales poseían una cubierta plana extraíble y realizada en madera maciza, con pequeños detalles tallados en su superficie.

Aquellos más complejos y de carácter litúrgico eran ornamentadas mediante policromías, que representan personajes bíblicos y se desarrollada en sus paños y cubierta. Así como el empleo de  tapas elaboradas a cuatro aguas y decoradas con elementos de herraje, cuya finalidad no es únicamente funcional sino también estética.

La segunda fase evoluciona a lo que forman las primeras bases del propio concepto de armario o alhacena, realizado en madera y elementos de hierro.

A lo largo del Siglo XV se comenzó a desarrollar los primeros armarios como elementos contenedores de ropa o enseres cotidianos para ir sustituyendo a los arcones. Gracias a la aserradora se pudo empezar a trabajar con tableros y paneles de madera de menor peso y tamaño, pudiendo realizar panelados y ensamblajes de tablas a modo de baldas y repisas. Además de los sistemas tradicionales de espigas de madera y de anclajes metálicos, fueron introduciendo nuevos métodos de espigas y colas de milano que perfeccionaron a partir de este momento.

 

armario

La decoración aún algo tosca, se fue afinando con el tiempo. Sin embargo, en los hogares eran elementos de aspecto pesado y sólido pensados para fijarse en paredes.

Comienza a proyectarse en su elaboración  elementos arquitectónicos como las tracerías y motivos vegetales para crear espacios abiertos  a modo de ventanas. Se empieza a elaborar repisas abiertas, vitrinas, donde colocar sus posesiones y ser apreciadas desde el exterior de la alhacena. Otorgando un aspecto más liviano a las piezas, al igual que comienza a ofrecer cierta ligereza en su armazón mediante paneles más ligeros y elevándolos del suelo mediante la prolongación de sus largueros laterales.

La historia de la cama: momento de descanso

Por último, pero no por ello menos importante, necesitamos descansar un poco y que mejor modo que en una amplia y gustosa cama .

cama

En la Edad Media las camas eran piezas pesada, diseñadas para ser colocadas pegadas a la pared fueron evolucionando poco a poco, especialmente en las clases altas. La historia de las camas siempre ha sido apasionante teniendo en cuenta que es uno de los muebles más imprescindibles de nuestros hogares.

Los hogares humildes no tenían estancias divididas, generalmente, todo se desarrollaba en la misma habitación. Por lo que, las camas eran elementos sencillos a modo de camastros sin ninguna decoración y pensadas para ser movidas con facilidad. Como ocurría con el resto de las ocasiones dentro de las familias adineradas o de la clase alta, se realizaban piezas de mayor elaboración y complejidad, imitando ciertos elementos arquitectónicos como las columnas y sus torneados, los doseles, faldones de madera muy trabajos, paneles con decoración de pergaminos o tallas de hueco y/o relieves planos.

Muebles fabricados sobre una estructura de madera maciza,  ornamentada por tracerías a lo largo de los paneles del cabecero y pies que recuerdan a los arcadas de los pórticos y claustros.

 

Historia de la cama.

Sus cabeceros y faldones podían ser decorados por relieves de arcadas ojivales, conopiales o incluso de medio punto, decorándolos con repeticiones de trilobulos o elementos geométricos repetidos en sus lacerias. En ocasiones, siendo todo ello  coronado por un dosel sostenidos por columnas livianas que dotan a la elaboración de un aspecto ligero y ascendente, típicamente del gótico, recordando en su cúspide a los elementos de las fachadas góticas con sus pináculos y gabletes.

Con el tiempo estas camas fueron aumentando en su decoración y ganando verticalidad, a pesar de continuar siendo elaboraciones de aspecto robusto. Decorándose las camas con infinidad de elegantes tejidos con la finalidad de enriquecer su apariencia.

Finalizando con esta etapa os mostramos divertidas combinaciones de piezas inspiradas en el estilo medieval y sus numerosas posibilidades en el diseño de interiores. ¿No os parecen una combinación ganadora?

Si eres de esos privilegiado que posee una de estas maravillas, ahora podrás inspirarte y conseguir un espacio irresistible para cualquier aficionado al arte y la decoración.

Historia de la cama, dos camas de ejemplo.