Seguramente, tenéis algún espejo o marco dando vueltas por casa porque ha dejado de gustaros y termináis por retirarlo o guardándolo en un trastero. Piezas posiblemente algo desfasadas que por una razón u otra, permanecen en una esquina o algún armario esperando un destino mejor o el destierro permanente hacia el contenedor mas cercano…

Aún no es tarde, no renunciéis a esa pieza ni la tiréis a la basura!
Hoy quiero mostraros lo sencillo que puede llegar a ser renovar estos objetos. Sólo es necesario un poco de tiempo y una pizca de voluntad. Ni si quiera tenéis que ser unos manitas o tener hiper-desarrollada vuestra faceta creativa.

Os lo voy a poner muy fácil, mediante una sencilla técnica que da grandes resultados con muy poco.
Os animáis a seguir conmigo esta aventura?

Allá vamos…

En esta ocasión, he recuperado un antiguo espejo de los años 60 que encontre amontonado junto con otros marcos y espejos de un puesto en el rastro. Su aspecto chirriaba un poco por sus múltiples capas de titanlux y barniz pero su forma circular y los relieves de flores tenían su aquel. Razón por la cual decidí darle un pase y ver que podía conseguir si le dedicaba un ratito de mi tiempo.

ESPEJO SESENTERO

Me puse con él en frente y lo tenia claro…un estilo afrancesado de asepcto decadente y shabby era lo ideal par este diseño.

Lo primero que debía hacer era deshacerme de esa película de pintura plasticosa que tenia encima y la materia prima que se intuia debajo me iba a ofrecer grandes posibilidades.

Antes de proceder a su limpieza, seguramente no es necesario que os avise pero mas vale prevenir que curar… UTILIZAR GUANTES!!

Ser cuidadosos con vuestras manos, que únicamente tenéis dos y os tienen que durar toda una vida, y si además os ponéis una mascarilla durante el lijado mil veces mejor!

Primeros pasos,

Para la eliminación de la pintura o barniz que posea, depende del diseño y la pintura pero si se trata de una pieza de aspecto minimalista o lineas rectas, con que paséis una lija para desgastar la superficie y terminéis limpiándola con un paño humedecido en disolvente, es mas que suficiente.

Sin embargo, si se trata de un objeto con varias capas de pinturas y muchos recovecos, te recomiendo emplear un decapante. Tras aplicarlo y dejar actuar, eliminarlo bien y pasar un paño humedecido en disolvente. Cuando esté seco pasar una lija y eliminar los residuos dejados por el lijado. De este modo lo tendréis listo para continuar!

Ahora a lo que nos interesa…

Reunir materiales:

Pinceles y brochas
Cinta de carrocero de banda ancha
Pintura dorada al alcohol
Pintura plástica roja y blanca, o en su defecto un tono crema o marfil
Lana de acero
Betún de judea
Cera

Una vez tenemos nuestra pieza perfectamente limpia y acondicionada para pintar, necesitamos proteger el cristal y para ello emplearemos la cinta de carpintero o carrocero de banda ancha. Debemos colocarla por todo el perímetro interior del marco, cubriendo con ella el espejo. De este modo nos ahorraremos mucho trabajo, evitaremos tener que estar limpiando el espejo al terminar de pintar y sobretodo no tendremos que andar con tanto cuidado mientras pintamos. Es un punto a a favor muy importante!!

Toda la cinta colocada? Pues a pintar!

Si como en mi caso, la pieza a transformar en muy, muy oscura o de una madera rojiza, podéis ahorraros este paso pero en caso contrario, os lo recomiendo encarecidamente ya que ofrecerá a vuestro acabado en oro un aspecto mucho más real y no ese acabado de purpurina tan grimoso…
Pintamos una base de pintura rojiza y dejamos secar bien, una vez seco aplicamos la pintura dorada. En mi caso, la que a mi más me convence, si es que no voy a emplear pan de oro, es la pintura al alcohol. Su aspecto es mucho más fino y da bastante el pego.

Esta pintura es fabulosa, seca rapidísimo pero hay que agitarla bien antes de utilizar o te quedará muy desleída. Son pinturas compuestas por partículas metálicas con una base de alcohol y su peso tiende a depositarse en el fondo del recipiente. Ten en cuenta que si quieres diluir la pintura debes hacerlo con alcohol y nunca con agua, para evitar la oxidación de estas partículas.

PINTURA DORADA

 DETALLE DORADO

DETALLE PINTURA DORADA

Déjalo secar bien y después podrás aplicar una capa a brochazos, sin que cubra del todo, de la pintura blanca o crema que hayas escogido. No tiene que quedar perfectamente pintado ya que después desgastaremos toda la superficie con la lana de acero.

PINTURA BLANCA DETALLE

MARCO PINTADO

MARCO PINTADO DETALLE

Seca la pintura, es momento de desgastar a placer, esto es cuestión de gustos. Así que, déjate llevar y hasta que digas eso de…. me encanta el resultado y así se queda!

Para darle un aspecto envejecido puedes ayudarte de un poco de betún de judea a toquecitos!!

No te pongas como un loco con la brocha y el trapo a dar betún a cascoporro. Aplica pequeños toques con un paño de algodón y elimina rápidamente para que sólo te deje una leve película en determinadas zonas y crees contrastes de blancos y pardos.

DETALLE LIJADO

Finalmente aplica un poco de cera, déjala secar unas horas y pule para sacar brillo.
Listo , ya tienes un nuevo espejo para decorar tu pared!

ESPEJO PINTADO

ESPEJO TERMINADO

En Vuelta de Tuerca empleamos muchos tipos de técnicas y patinas en nuestros proyectos, algunas más complejas que otras y que ya os iremos enseñando o por aquí o en nuestros talleres. Pero sin duda alguna esta técnica es de las más sencillas y resultonas que encontrarás y como ves su resultado es fabuloso.