Todos conocéis nuestra afición por recuperar materiales, piezas y objetos de todo tipo para reutilizarlos, rehabilitarlos y reconvertirlos en algo nuevo. Ser creativos y ofrecer a cada uno de estos elementos una apariencia y funcionalidad nueva, una segunda existencia.

Decimos que es deformación profesional del restaurador por no llamarlo obsesión compulsiva, donde muchas veces dudamos de que alguno de estos días terminen por diagnosticarnos el Síndrome de Diógenes…

Nuestro taller está a rebosar de estas piezas que nosotros vemos desde un punto d vista muy diferente. Sin embargo, esta incansable tarea no sólo ocurre en nuestro taller, verdad?

EL DIY DE HOY ES….

Entre muchos de los objetos que nos encontramos durante nuestro día a día descubrimos algún elemento de lo más cotidiano, el cual posee ciertas características que te hacen apartarlo de la basura y ponerlo a buen recaudo. Porque oye, nunca se sabe para qué puede servir!

Admítelo, lo haces y muchas más veces de las que quisieras reconocer. No te preocupes esta es una batalla perdida donde todos terminamos por acumular “trastos” en algún armario o rincón de nuestra casa, sin saber muy bien porque.

Ejemplo muy claro de lo que estoy hablando son los múltiples y múltiples tarros de cristal que obtenemos a través de alimentos. En grandes ocasiones estos nos inspiran cierta melancolía por sus formas y composición o únicamente nos parecen atractivos por su estética y diseño. Razón por la que finalmente optamos por guardarlos por si algún día queremos reutilizarlos para algo.
Para sorpresa de muchos este momento de locura puede dar paso a grandes ideas de lo más creativas y satisfactorias!

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El DIY que hoy queremos traeros es uno de mis favoritos, la reutilización de tarros de cristal de los cuales tenemos en el taller cientos y siempre se nos ocurre algo nuevo para hacer con ellos. 

Son ideales para muchos proyectos, y no solo para destinarlos a su función original de contenedor y recipiente, también se pueden crear verdaderas piezas originales como candelabros, lamparas, adornos en si mismos, etc…
Sus distintos diseños y formatos nos ofrecen un sin fin de escenarios donde podemos actuar. Además, en ocasiones tenemos la suerte de encontrar algún que otro factor extra en sus texturas, tonalidades del cristal e incluso pueden poseer alguna que otra filigrana o adorno el cual podremos aprovechar en nuestra tarea.

Sin duda, una de las manualidades más sencillas, divertidas y que siempre puede ser moldeada y transformada según su destino final o futuro propietario son y serán los tarros-vela o contenedores para gominolas y caramelo.

La única modificación que deberas realizar será en la propia tapa del recipiente o incluso algún que otro adorno a añadir en los laterales del propio soporte. Demos rienda suelta al genio creador!!!

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Material que vas a necesitar:

  • Tarros y más tarros en diferentes formatos y siempre a gusto del consumidor
  • Algún adornos que tu desees colocar. Nosotros somos fans absolutos de esos pequeños juguetes, las típicas figuritas de plástico pequeñas que los niños amontonan en cajones.
  • Pistola de silicona caliente
  • Pintura en spray (el color o colores que prefieras)
  • Cinta de carrocero
  • Un pincel pequeño
  • Si deseas pintar sobre el cristal te aconsejamos alguna plantilla.
  • Y velas o caramelos para rellenar tu nueva creación.

 

PASOS A REALIZAR

Lo primero que debes hacer es escoger el tarro o tarros que deseas ecotunear, sus adornos y el color para pintar tu tapa y adorno.

1º Paso realizado,  así que vamos a continuar…Aplica un pequeño punto de cola caliente mediante la pistola de silicona en la base de la figurita o adorno a colocar sobre la tapa y antes de que se seque colócala en el centro de la tapa de tu tarro.

Una vez bien seca, coloca la tapa sobre un papel y déjala reposada en una superficie recta y lugar bien aireado para aplicar el spray del color que hayas decidido. Acuérdate de que la pintura en spray debes aplicarla con un margen de entre 10 y 20 cm de distancia y siempre en diagonal para no gotear y que la capa de pintura sea uniforme.

Si aún quieres adornar o pintar más tu recipiente puedes pintar sus paredes con diferentes dibujos mediante alguna plantilla o a mano alzada si tiene maña en estos menesteres. En caso de utilizar una plantilla, te recomendamos emplees para fijarla al cristal una cinta de carrocero para cubrir las zonas donde no deseas que la pintura se fije.

Una vez hayas terminado de adornarlo y se encuentre bien seco, podrás eliminar cualquier resto de cinta o pintura fuera de lugar y listo, es el momento de colocar en su interior aquello que prefieras. Nosotros en el taller tenemos estos tarros en cada rincón donde podemos colocarlos, los tenemos en todos los formatos y tipos para iluminar o albergar en ellos nuestros vicios más golosos o incluso poner a buen recaudo esas piezas delicadas y/o pequeñas.

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Este post participa en la Fiesta de Diariodeco ¿te mola? Pues hay muchas más ideas en la fiesta!!
¡Pasen y vean!
Ahora, es vuestro turno, nos enseñáis vuestras creaciones?